Archive for the ‘DVD/video: recomendados’ Category

El amigo americano

Miércoles, Marzo 30th, 2005

El amigo americano

País: Italia, Alemania, Estados Unidos
Año: 2002
Título internacional: Ripley’s game
Guión: Liliana Cavani, basada en la novela de Patricia Highsmith
Dirección: Liliana Cavani
Actores: John Malkovich, Dougray Scott, Ray Winstone, Uwe Mansshardt, Hanns Zischler, Paolo Paoloni, Maurizio Lucà, Evelina Meghangi, Chiara Caselli, Lena Headey, Sam Blitz

Liliana Cavani parece divertirse tanto como los espectadores

Debo confesar que, por distintas razones, no voy al cine desde el jueves santo. Siempre lamento cuando pasan los días y no puedo instalarme en alguna sala pero, como sostiene el conocido refrán, “no hay mal que por bien no venga”. De hecho, de no haber sido por esta semana de involuntaria abstinencia, no habría sentido la imperiosa necesidad de pasar por el videoclub y no me habría topado con El amigo americano, interesante película de suspenso, ideal para fanáticos de John Malkovich.

Antes de continuar con esta reseña, una segunda confesión: los escritores de best sellers -Paulo Coelho, Jorge Bucay, Stephen King, etc.- no son santos de mi devoción. Por eso, cuando empecé a ver el film aquí comentado y leí en los créditos que el guión se basaba en una novela de Patricia Highsmith, me preparé para asistir a un bodrio digno de nuestra categoría “No la vean“.

Ray Winstone, mafioso sin demasiadas luces Dougray Scott, artesano tan honesto como desesperado

Pues bien, señoras y señores, me equivoqué (ya voy por la tercera confesión, ¿no?)… Lejos de aburrirme, El amigo americano me mantuvo en vilo de principio a fin. Y eso no es todo: cada vez que creí adivinar su desarrollo, la trama logró sorprenderme gratamente. Es que, quizás, el gancho de este film no se deba tanto a la intriga ligada a la historia propuesta, sino más bien a la psicología (sobre todo, a las contradicciones) de los personajes involucrados.

Dicho en pocas palabras, la adaptación de Liliana Cavani juega con lo que uno suele esperar de un mafioso poco inteligente, de un estafador exquisito y de un artesano honesto, enfermo de leucemia. Aquí, si bien las apariencias importan, siempre hay algo más, y eso es justamente lo que atrapa y entretiene.

Éste es un film ideal para fanáticos de John Malkovich

Por otra parte, el largometraje vale por la actuación de John Malkovich que vuelve a encarnar a uno de esos personajes al que suele tenernos acostumbrados: tipo inteligente, más allá del bien y del mal, capaz de un grado más o menos alto de perversión. En este caso, si bien se trata de un hombre inescrupuloso -”no tengo conciencia”, admite en un momento-, no deja de ser digno de admiración y hasta de cierta simpatía.

Definitivamente, El amigo americano es una de esas buenas películas que están escondidas por ahí, en algún anaquel oscuro del videoclub amigo. Es cuestión de tener un poco de suerte y de descubrirla (o de encontrarla, si es que después de leer estas líneas se proponen buscarla). Por lo demás, déjense llevar y disfruten, cómodos, en casita.

Abre los ojos

Lunes, Marzo 28th, 2005

Abre los ojos

País: España
Año: 1997
Título internacional: Open your eyes
Guión: Mateo Gil y Alejandro Amenábar
Dirección: Alejandro Amenábar
Actores: Eduardo Noriega, Penélope Cruz, Chete Lera, Fele Martínez, Najwa Nimri, Gérard Barray, Miguel Palenzuela, Pedro Miguel Martínez.

Nimri, Noriega y Cruz en un trío confuso

¿Quién no quiso alguna vez hacer borrón y cuenta nueva? Volver a la primera página, empezar de cero, barajar y dar de nuevo… Son varias las metáforas que aluden a esa fantasía de retomar todo lo que integra nuestra vida para, por fin y de un tirón, hacer las cosas bien… Precisamente en este deseo parece inspirarse Alejandro Amenábar al momento de dirigir Abre los ojos, un thriller psicológico con cierto toque de ciencia ficción que entretiene, sorprende e intriga. Después de todo, no cualquiera tiene la suerte de César -interpretado por Eduardo Noriega, el mismo de Tesis- a quien se le concede una segunda oportunidad para reconstruir su vida luego de sufrir un grave accidente automovilístico.

Amenábar vendió los derechos de su película a Hollywood

El origen misterioso y algo terrorífico de este “volver a empezar” constituye la sorpresa de un guión tan original como interesante. De hecho, la fuerza de la historia fue tal que el mismísimo Tom Cruise produjo en 2001 una nueva versión de esta película: su título, Vanilla sky (cuenta la leyenda que Amenábar le cedió los derechos del film a cambio de que el protagonista de Colateral produjera su próximo trabajo, Los otros).

Vanilla sky, la remake

Por lo demás, Abre los ojos está actuada correctamente (el desempeño de Noriega y de Penélope Cruz es acertado, aunque nada extraordinario), y el desarrollo de la trama destila una buena dosis de suspenso y de acción. Se trata, en suma, de una propuesta que se deja ver, una alternativa ideal para un fin de semana en el que no hay mucho por hacer.

Y si gusta, bien vale la pena alquilar la remake estadounidense. Es una buena excusa para elegir la mejor manera de ver una fantasía hecha realidad. ;)

La última tentación de Cristo

Miércoles, Marzo 23rd, 2005

La última tentación de Cristo

País: Estados Unidos
Año: 1988
Título internacional: The last temptation of Christ
Guión: Paul Schrader, basado en la novela homónima de Nikos Kazantzakis.
Dirección: Martin Scorcese
Actores: Willem Dafoe, Harvey Keitel, Paul Greco, Steve Shill, Verna Bloom, Barbara Hershey, Roberts Blossom, Barry Miller, Gary Basaraba, Irvin Kershner, Victor Argo, Michael Been, Paul Herman, John Lurie, Leo Burmester.

Nikos Kazantzakis, excomulgado por la Iglesia ortodoxa griega

Nunca termino de entender porqué la Iglesia se escandaliza ante las versiones de un Cristo menos divino y más humano, que cuestiona y se rebela contra su destino pero que lo cumple igual, en nombre de Dios o de la propia humanidad. ¿Acaso no es más digno de respeto, de admiración, de gratitud ese hijo de carpintero dispuesto a aceptar su mandato después de enfrentar miedos, dudas, equivocaciones, que un Jesús seguro de su condición supranatural, impoluto, inquebrantable? ¿Por qué tanto enojo contra José Saramago por El Evangelio según Jesucristo, contra Nikos Kazantzakis por La última tentación de Cristo y contra Tim Rice por Jesus Christ Superstar? ¿Los basamentos del cristianismo son tan endebles que, para erradicar cualquier amenaza, sus representantes no tienen otro remedio que exigir la censura o directamente la prohibición de estas obras?

Al Vaticano no le cayó nada bien la película de Scorcese

Por suerte, amén de la condena y la presión eclesiástica, existen cineastas que osaron llevar a la pantalla grande a estos Cristos más creíbles, y con mucho más valor. Así, tenemos a Norman Jewison que en 1973 presentó el controvertido musical compuesto por Rice, y a Martin Scorcese que en 1988 se atrevió con la polémica novela de Kazantzakis (para completar el panorama, sería interesante que alguien se animara con el título de Saramago).

En el caso del director de Taxi driver, El rey de la comedia y El aviador, su interpretación del libro del escritor griego se concentra justamente en la parte más “carnal” de Cristo (excelente, Willem Dafoe): en sus imperfecciones, en sus vulnerabilidades, en su dificultad a la hora de entender y acatar los designios de Dios padre. Y tal vez lo más interesante del guión -incluso más que esa última tentación a la que se hace referencia desde el título- es la caracterización de Judas (igualmente excelente, Harvey Keitel).

Es más, La última tentación de Cristo vale por el diálogo entre Jesús y su discípulo, por esa discusión acerca de quién es el que verdaderamente se sacrifica y quién, el que traiciona. Asimismo, en esta adaptación poco convencional de los Santos Evangelios, el desenlace es otro punto a destacar, no sólo debido a la tremenda sorpresa que genera, sino porque desata un sinfín de preguntas de corte teológico y filosófico.

Cristo, de la resignación... ...a la ira.

Quizás en estos puntos se encuentre la irreverencia que la Iglesia pretende combatir. En definitiva, ya lo sabemos: si las autoridades cristianas no toleran ningún desvío respecto de la “historia oficial”, es entendible que rechacen la ironía de un Jesús dedicado a la construcción de cruces encargadas por el ejército romano. Con ese mismo criterio, cómo no van a rasgarse las vestiduras ante la posibilidad de que el hijo de Dios ame a María Magdalena, y quiera sexo y una familia con ella.

María Magdalena, el amor de Cristo según La última tentación...

De hecho, la indignación es tal que les impide ver la “concesión” de Kazantzakis/Scorcese en cuanto a que todos esos sueños mundanos obedecen a una confusión, a una tentación. En definitiva, y a pesar de todo, nuestro Salvador acaba muriendo por nosotros, conforme al rito.

Decididamente, la Semana Santa es un buen contexto para ver (o volver a ver) La última tentación de Cristo. Se trata de una propuesta rica en interpretaciones, y también interesante desde lo cinematográfico. También es -porqué no- una ejercicio de fe, distinto del pregonado por la Iglesia, pero tan válido y constructivo como toda reflexión seria, comprometida y, sobre todo, respetuosa.

Antes del atardecer

Viernes, Febrero 25th, 2005

Antes del atardecer

País: Estados Unidos
Año: 2004
Título internacional: Before sunset
Guión: Richard Linklater, Kim Krizan, Julie Delpy, Ethan Hawke
Dirección: Richard Linklater
Actores: Ethan Hawke, Julie Delpy, Vernon Dobtcheff, Louise Lemoine Torres, Rodolphe Pauly
Sitio oficial

Linklater trabajó el guión con Hawk y Delpy

2004 fue un año de segundas partes: desde Shrek 2 hasta Bridget Jones, al borde la razón, pasando por El hombre araña 2, Kill Bill. Vol 2 y la que motiva nuestra reseña de hoy, Antes del atardecer. Como en los demás casos, el título de Richard Linklater provocó de todo menos indiferencia. Mientras algunos lo detestaron por inverosímil, por abordar un tema agotado o simplemente por aburrido, otros festejaron y alabaron la continuación de una historia de amor que, de no ser por esta secuela, habría quedado trunca.

Sin dudas, la primera parte -Antes del amanecer- nos dejó a la mayoría de los espectadores con ganas de más. De hecho, ¿a quién no le hubiera gustado prolongar esas intensas 14 horas de viaje, donde los desconocidos Jesse/Ethan Hawk y Céline/Julie Delpy comparten gustos, confidencias y el despertar de un sentimiento insoslayable? Y vayamos más lejos todavía: ¿quién no fantaseó con aquella promesa de reencuentro?

Pues bien, Linklater se tomó casi una década para darnos el gusto, y el paso de los años es evidente. Se nota en la apariencia de los personajes (algunos flashbacks que recurren a imágenes del film realizado en 1995 dan cuenta de arruguitas y demás síntomas físicos de madurez) y en sus vidas ya “armadas” (Jesse, casado, con un hijo y convertido en escritor; Céline, abocada a su labor en una ONG).

Sin embargo, tal y como suele decirse, el tiempo y la distancia no pueden con el amor verdadero. Al contrario, parecen mantenerlo dormido, listo para despertar cuando sea oportuno. Y justamente Antes del atardecer se concentra en ese momento, en “el” momento en que otro encuentro breve y fortuito parece albergar una segunda chance (¿la definitiva, quizás?).

Antes del amanecer, a los 20 y pico Antes del atardecer, a los 30 y pico

Quienes le reprocharon al film la abundancia de diálogos y los planos demasiado cerrados, estrictamente acotados a los protagonistas, desconocen la experiencia de un reencuentro como el de estos treintañeros. No saben que, cuando uno vuelve a ver a una persona amada después de diez años y con una disponibilidad de una hora, el mundo desaparece y absolutamente todo se concentra en esta concesión del destino. También ignoran que la superposición de palabras, comentarios y expresiones buscan colmar el incómodo silencio de lo no dicho, de lo inconfesable, de lo secreto.

París, un escenario casi imperceptible

En respuesta a la opinión de sus detractores, me permito decir que esta propuesta no es inverosímil ni aburrida. Al contrario, las actitudes y los textos de los personajes son creíbles (en este punto, vale la pena aclarar que los mismos Hawk y Delpy colaboraron con la redacción del guión). Por otra parte, resulta entretenido asistir a las “tretas” de este reencuentro, sobre todo a esa “pica” -también presente en la primera parte- producto del cruce entre los representantes de dos culturas (no olvidemos que Jesse es norteamericano y Céline, francesa).

Hace poco que Antes del atardecer se editó en DVD y video. Quienes tengan ganas de ver una película romántica, sin cursilerías ni ñoñerías, con actuaciones sobrias y una buena fotografía, no duden en alquilarla.

Familia rodante

Miércoles, Febrero 9th, 2005

Familia rodante

País: Argentina, Brasil, Alemania, Francia, España, Inglaterra
Año: 2004
Título internacional: Rolling family
Guión: Pablo Trapero
Director: Pablo Trapero
Actores: Liliana Capurro, Graciana Chironi, Ruth Dobel, Federico Esquerro, Bernardo Forteza, Laura Glave, Leila Gomez, Nicolás López, Sol Ocampo, Marianela Pedano, Carlos Resta, Raul Viñona

Pablo Trapero

Ya lo escribimos en nuestro balance cinematográfico del año: Familia rodante fue una de las mejores películas de 2004, merecedora de un primer puesto en el rubro Comedia. Para algunos críticos, se trató de un “título menor” de la obra de Pablo Trapero. Si bien es cierto que es más liviano y -si se quiere- costumbrista que El bonaerense y Mundo grúa, este film comparte con los otros la condición de “radiografía” de los argentinos. Esta vez, el acercamiento es menos polémico, pero no por eso el cuadro de nuestra idiosincrasia deja de ser preciso y fiel.

Familia rodante es, ante todo, un homenaje a la figura de la abuela en tanto nervio vital del núcleo familiar. Para tal rol, al director no se le ocurrió mejor idea que contratar a la suya propia, Graciana Chironi, que también interpretó papeles secundarios en otras películas de su nieto. Además de entrañable y querible, este personaje es -como todos en los largometrajes de Trapero- de carne y hueso.

De hecho, si uno no tuvo la suerte de contar con una abuela como Emilia, seguro que la conoció en algún otro ámbito. Lo mismo sucede con Marta, Claudia, Claudio, Oscar y demás miembros de esta “parentella” embarcada en un viaje de más de 1000 kilómetros, nada menos que en una casa rodante (otro dato curioso: la casa rodante de la filmación era la utilizada por los Trapero en los viejos tiempos, y fue acondicionada por el propio padre del cineasta).

Sin dudas, esta “road movie” es la excusa ideal para pintarnos en tanto individuos (a través de cada familiar), en tanto sociedad (a partir de la participación de integrantes típicos de nuestra comunidad: gendarmes, mecánicos de un taller, gauchos, etc.) y en tanto país (gracias al recorrido de barrios, rutas, localidades provinciales).

Casa rodante y familia, a pleno La abuela Emilia/Graciana, de azul

Por momentos, la película hace acordar a aquellas parodias italianas también concentradas en “la famiglia unita”. Después de todo, dicha similitud no debería extrañarnos ya que, al margen de las estadísticas de inmigración, no hay con qué darle: los argentinos somos más hijos de tanos que de españoles.

Familia rodante acaba de editarse en video/DVD así que, si se la perdieron cuando la estrenaron en cine, ahora podrán alquilarla y verla. Probablemente, se reirán, se emocionarán y, sobre todo, sabrán reconocerse a ustedes mismos, a los suyos, y a muchos de los que componemos este pintoresco país llamado Argentina.