El cielito
Sábado, Junio 11th, 2005
País: Argentina, Francia
Año: 2004
Título internacional: Little sky
Guión: María Victoria Menis y Alejandro Fernández Murriay
Dirección: María Victoria Menis
Actores: Leonardo Ramírez, Mónica Lairana, Darío Levy, Rodrigo Silva
Sitio oficial

Conmovida por la sensibilidad, sobriedad, sensatez de El cielito, busco información sobre su directora, María Victoria Menis, y descubro lo insospechado: sus primeros pasos profesionales como guionista y directora de exteriores de las telenovelas Cosecharás tu siembra y Más allá del horizonte (¿se acuerdan de aquellas megaproducciones de los años’90, que marcaron la época dorada de Canal 9?). Para algunos, será una ironía; para otros, simplemente un dato curioso. Lo cierto es que, si algo distingue a la película nominada para un Premio Cóndor, es la ausencia de elementos melodramáticos propios del folletín de TV.
Que quede claro: no tengo nada en contra de las telenovelas, y tampoco quiero abrir el típico debate sobre las bondades/atrocidades de la pantalla chica. Sí, en cambio, pretendo rescatar lo mejor de este film que bien sabe aprovechar la expresividad cinematográfica.

El cielito es un relato meramente visual (muy buena, la fotografía). Los personajes son de pocas palabras y lo que dicen, en general, es anodino. Aquí no hay diálogos ni monológos internos esclarecedores. Sabemos lo que hay que saber, y lo que hay que saber sale a la luz gracias a primeros planos reveladores -como los que retratan el miedo y la amargura de Mercedes-, a algunos pantallazos sugerentes -por ejemplo, los que aluden a las golpizas de Roberto- y a la irrupción onírica intermitente -esas imágenes saturadas de luz que nos trasladan a la infancia del protagonista Félix-.
Al margen de este recurso de flashback, el film propone una narración lineal, sin rebusques argumentativos ni golpes de timón sorpresivos. Esto no significa que estemos ante un título chato, previsible, aburrido. Al contrario, aunque desde el principio intuimos el advenimiento de una tragedia, estamos prendidos de cuándo, dónde y cómo sucederá.

Además del guión, nos cautivan las actuaciones: la de Leonardo Ramírez por transmitir la actitud tierna, paternal de Félix; la de Mónica Lairana por depositar todo el drama de Mercedes en su mirada; la de Darío Levy por dotar a su Roberto de esa violencia por momentos contenida y por otros tan explícita. Hasta el bebé Rodrigo Silva merece una mención.
El largometraje se divide en dos grandes partes: la primera y principal que se desarrolla en un pueblito del interior, en la casa de un matrimonio con su pequeño hijo, y la última, que tiene lugar en la ciudad de Buenos Aires. Allá y acá, las cosas no difieren demasiado para los personajes, indefectiblemente ligados a un destino de violencia, abandono, desamparo, marginación y sufrimiento.

Cuesta creer que, después de rodar El cielito, Menis pueda/quiera volver a escribir sobre las conquistas amorosas e históricas del indio Catriel (después de todo, pasaron diez años) o sobre algún otro melodrama telenovelesco. Es que, lejos del desborde, el histrionismo, la fantasía y el final feliz, lo suyo parece pertencer al lado más terrible, arbitrario e irremediable de la más cruda realidad.


























