
País: Argentina, Reino Unido
Año: 2006
Título internacional: .-
Guión: Mario Rulloni y Pablo Trapero
Director: Pablo Trapero
Actores:Federico Esquerro, Martina Gusman, Tomás Lipan, Guillermo Pfening, Victoria Vescio.
Sin sitio oficial
Llegó el momento de hacer amigos. De buscar gente. Estoy buscando a quienes Nacido y criado les haya parecido un bodrio y (como yo) hayan podido resistir el impulso de pararse y retirarse de la sala. Dudo que vaya a tener un millón de amigos (agradezco que así sea) pero al menos lo voy a intentar.
Recurriendo a diversos métodos logro contener mi facilismo y no caeré en el lugar común de criticar la crítica pero es cuanto menos llamativo que no haya encontrado ni una sola reseña negativa hacia la película y todos sean halagos y sombreros que vuelan con el festejo de la llegada a la madurez de Pablo Trapero. Lo peor es que no encuentro la forma de defender mi postura, al parecer indefendible, cuando son todas loas y aplausos provocados justamente por las mismas cosas que yo detesté.
El apunte necesario sobre los colores y la felicidad del principio, la estructura de familia perfecta que anticipamos no lo será por mucho tiempo escuchando los versos de Palo Pandolfo que la musicaliza (sangre…sangre), el contraste entre los blancos de la pureza familiar del comienzo con los blancos de la nieve del sur argentino, con barro, tormenta y suciedad que vendrán luego.
Cuando una reseña se hace tan evidente, el trayecto de la historia tan obvio, entonces algo pasa.
Luego de ese accidente del que no sabemos el desenlace, Santiago (Guillermo Pfening) huye al sur incapaz de manejar su culpa, su angustia, su tristeza. Donde el director lo cubre con un manto de piedad, donde la “huída” es lo de menos.
Cuando se trata al personaje principal de manera tan condescendiente, entonces algo pasa.
Si Robert (Federico Esquerro) rechaza por todos los medios su paternidad, y pareciera que la no aceptación del hijo es el último bastión por conquistar del último macho sobre la tierra, para minutos más tarde emborracharse con sus amigos festejando la venida de su primogénito e irse de putas al pueblo.
Cuando tanto rechazo no genera nada más que rechazo, entonces algo pasa.
Eventualmente Santiago llama a Buenos Aires para dar con respuestas, con algún resto de su vida pasada, con rastros de su familia. Cuando consigue comunicarse, cuando tiene la posiblidad de obtener respuestas, corta la comunicación, cuelga el teléfono.
Cuando a estos sucesivos episodios se los llama manejo del suspenso, caramba algo pasa.
Y aquí volviendo al comienzo del post, sigo sin poder defender mi postura, personalmente Nacido y criado cae por si sola pero no tengo respuestas. ¿Qué es lo que pasa?