Hoy se inaugura la 57 edición del Festival de cine de Berlín.
En sus diversas secciones van a estar representadas en total 400 películas; otras 700, de más de 116 países, se ofrecerán para la venta en el Mercado de Cine Europeo.
El certamen se desarrollará en 13 secciones: Concurso principal, Berlinale especial (películas fuera de concurso); Panorama, Foro, generación, Cine alemán prometedor, Cortometrajes, Retrospectivas, Homenaje, Cinematógrafo alemán, Berlinale como una fragua de talentos, Magnum en movimiento y Cine culinario.
El otro, segundo largometraje del director argentino Ariel Rotter, protagonizado por Julio Chávez, intentará repetir la suerte que tuvieron aquí en los últimos años tanto Lucrecia Martel con La ciénaga como Rodrigo Moreno con El custodio, ya que ambos films fueron premiados dentro de la competencia oficial.
Además de las habituales medallas de oro y plata se entregarán otras paralelas. Las van a adjudicar el Jurado Ecuménico (instituído por las Iglesias católica y evangélica), la FIPRESCI (asociación internacional de críticos independientes), la Corporación de Cines alemanes, así como otras organizaciones y también el público.
Cartas desde Iwo Jima dirigida por Clint Eastwood y rodada íntegramente en japonés junto a La conquista del honor, completa el díptico de este director sobre la Batalla de Iwo Jima, ocurrida en el océano Pacífico durante la II Guerra Mundial.
Cuando La conquista del honor reproducía el conflicto desde el lado norteamericano -centrándose fundamentalmente en la historia de los soldados que fueron inmortalizados en una fotografía cuando alzaron la bandera de los Estados Unidos sobre la cima del monte Suribachi-, Cartas desde Iwo Jima retrata lo vivido al mismo tiempo en el frente japonés, dirigido por el general Tadamichi Kuribayashi (Ken Watanabe).
Ambas películas narran las perspectivas de ambos bandos sobre la batalla más cruenta de la II Guerra Mundial en el Pacífico, en la que fallecieron más de 20.000 japoneses y 7.000 estadounidenses.
La versión estadounidense muestra la llegada de la imponente Armada de guerra norteamericana a la pequeña isla del Pacífico desde la que se defendía el territorio japonés y, sobre todo, la utilización propagandística de la famosa foto de los seis soldados alzando la bandera de EE UU. La película desde el punto de vista japonés se centra en la resistencia nipona, organizada inteligentemente a través de túneles gracias a la estrategia del general Kuribayashi.
* Diamante de sangre. Con Leonardo DiCaprio, Djimon Hounsou y Jennifer Connelly. Un poco sobre la Guerra Civil en Sierra Leona y un poco sobre los diamantes que se obtienen de esa zona. Trailer de Diamante de Sangre.
* La verdadera historia de Caperucita Roja. La vida delictiva de Caperucita, la abuela y el lobo. Contado como thriller/investigación policial. Película animada de la misma productora de Shrek.
* ¿Quién dice que es fácil? Sinopsis: Aldo, es un tipo de barrio, tiene una casa dividida en dos, en una vive y la otra parte la tiene en alquiler. Allí llega Andrea, fotografa y futura mamá. Entre ambos crecerá una historia de amor que derribará prejuicios y paredes. De Juan Taratuto, con Diego Peretti y Carolina Peleritti.
* Soñadoras. La película por la que Eddie Murphy ganó un Golden Globe (altas posibilidades de que los votantes no pasen una prueba de alcoholemia). Con Beyoncé y Jamie Foxx.
* Vísperas. Sinopsis: Cuenta el proceso interior de una mujer separada y sin hijos, cuyas relaciones se reducen a algunos pocos compañeros de trabajo y las que mantiene con su familia.
Los dueños de las cadenas de electrodomésticos no hacen más que frotarse las manos.
Ante cada intervención de Laport: “que te pan con queso”, o de María Valenzuela: “por Dios qué sola estoy” o la mueca mutante en los labios de Mariano Martínez cientos de aparatos de TV se hacen trizas a manos de sus propietarios.
Es que con la TV argentina no ganamos para disgustos.