Archive for the ‘TV: visto bueno’ Category

Solo contra todos

Jueves, Marzo 3rd, 2005

Solo contra todos

País: Francia
Año: 1998
Título internacional: Seul contre tous / I stand alone
Guión y dirección: Gaspar Noé
Actores: Philippe Nahon, Blandine Lenoir, Frankie Pain, Martine Audrain, Jean-François Rauger, Guillaume Nicloux, Olivier Doran, Aïssa Djabri, Serge Faurie, Paule Abecassis

Solo contra todos es un film crudo, agresivo, sórdido, sin vueltas ni eufemismos. Muestra lo peor de la naturaleza humana, sin atenuantes, prescindiendo de cualquier intento de explicación social o psicológica. Causa angustia, repulsión, rechazo. Ni siquiera es posible sentir empatía hacia alguno de los personajes… Sin embargo, por algún motivo, el film resulta tan aterrador como tentador, tan frío como impactante.

El contorvertido Gaspar Noé

Se habló mucho de Gaspar Noé, argentino radicado en Francia, cuando en 2002 las salas locales estrenaron la irreverente Irreversible. Por sus escenas de extrema violencia (sobre todo, por la filmación de una violación en tiempo real), esta película desgarró las vestiduras de muchos y encendió una fuerte polémica acerca de lo que el cine debe/puede mostrar.

Unos diez años antes, el joven director había filmado el corto Carne, que narra el drama de un carnicero cincuentón francés, víctima del desempleo y del abandono de su esposa. Más tarde, en 1998, la historia de este mismo personaje -siempre interpretado por el excelente Philippe Nahon- se convirtió en el largometraje que hoy recomendamos.

La crudeza y la agresividad de Solo contra todos aparecen desde los títulos del comienzo. La tipografía utilizada para presentar el nombre de la película, del director y de los actores tiene la impronta y la contundencia de las imágenes que vendrán. Por otra parte, el contraste entre los colores rojo y negro surge en tanto anticipo de una ineludible combinación de sangre con muerte.

El carnicero/Philippe Nahon

Es que, más allá del carnicero, la verdadera protagonista de este film es la violencia. La violencia en todo su esplendor: la violencia de la patada contra una mujer embarazada; la violencia de un hombre apuñalado; la violencia de una supuesta violación; la violencia del incesto; la violencia del suicidio; la violencia de la discriminación; la violencia de la marginación; la violencia de la desocupación; la violencia de sentirse solo contra todos (y contra todo).

La propuesta es, sin dudas, todo un desafío tanto desde el punto de vista cinematográfico (resulta difícil transmitir semejante caudal de ira y resentimiento manteniendo cierta coherencia estética y narrativa) como desde un aspecto ético (¿hasta qué punto tiene sentido reflejar lo más abyecto del ser humano?). Quienes quieran saber de qué se trata, podrán averiguarlo hoy mismo, -jueves 3 de marzo- si sintonizan el canal de cable I-Sat a las 23.30hs.

América X

Lunes, Febrero 21st, 2005

América X

País: Estados Unidos
Año: 1998
Título internacional: American History X
Guión: David McKenna
Dirección: Tony Kaye
Actores: Edward Norton, Edward Furlong, Beverly D’Angelo, Avery Brooks, Jennifer Lien, Ethan Suplee, Stacy Keach, Fairuza Balk, Elliott Gould, Guy Torry, William Russ

Estados Unidos, el otro protagonista del film

Más allá de algunas reservas con respecto a su final, considero que América X es un film muy recomendable, por la complejidad de la trama, por la contundencia de ciertas escenas y por las notables actuaciones (especialmente las de Edward Norton y Edward Furlong). De interesarles, tomen nota: el canal I-sat va a pasarlo este miércoles 23 a las 18.50 horas.

Cuenta la leyenda que la realización de este largometraje no fue sencilla. De acuerdo con ciertos rumores, abundaron los roces entre el director y Norton, quien desde un principio habría querido “apoderarse” de la película e imponer sus criterios narrativos y estéticos. Una vez terminado el proyecto, Tony Kay habría declarado que no se sentía verdadero responsable de la obra, y que nunca volvería a trabajar con el tiránico actor.

De ser esto cierto, uno podría excusar algunas desprolijidades del film, así como ese desenlace más proclive al melodrama, y ajeno a la rigurosidad que rigió todo el desarrollo previo de la trama. De todos modos, y aun cuando no haya exisitido ningún conflicto que justifique estas fallas, América X tiene un indiscutible valor propio.

Edward Norton en una de sus escenas más brillantes Edward Furlong, como el hermano incondicional

Por lo pronto, el guión de David McKenna logra abordar la problemática del neonazismo con lucidez. Esto significa que evita la demonización absoluta de quienes integran este movimiento. Dicho de otro modo, los personajes no aparecen como meros psicópatas salidos de la nada que se convierten al fachismo porque sí, sino como el producto de determinado contexto familiar y social, y como las primeras víctimas de sus sentimientos de odio y frustración.

Al fin y al cabo, se trata de toda una sociedad enferma

Aquí no hay buenos ni malos, justos ni pecadores. Al contrario, todos están inmersos en una sociedad violenta, que sistemáticamente explota la ignorancia y el prejuicio para someter, anular y enfrentar a sus integrantes. Por eso, si bien existe alguna posibilidad de cambio -el personaje encarnado por Norton se encarga de demostrarlo-, la esperanza es mínima, porque se acota a un plano individual mientras el conjunto social sigue siendo más o menos igual de enfermo.

Además de apuntar contra los nuevos movimientos de la ultraderecha, América X destruye el mito democrático y pluralista de los Estados Unidos. En esta película, no hay espacio para el “american dream” ni para el sueño de la “tierra de la libertad”. En cambio, sobran las alusiones al Ku Klux Klan (KKK), al antisemitismo, en definitiva, a todo tipo de discriminación contra lo que no es blanco, anglosajón y protestante (léase negros, latinoamericanos, judíos, coreanos, etc).

América X desborda de violencia

Las actuaciones constituyen el otro punto fuerte de este título. Sin dudas, éste es el mejor trabajo de Norton: la manera en que lleva la evolución de su personaje Derek Vinyard es perfecta (impresiona la escena donde la policía lo detiene para llevarlo preso, así como la parte en que, después del ataque sufrido en la cárcel, todas sus convicciones se desbarrancan). También se luce Edward Furlong, conocido por su papel en Terminator II, en tanto hermano incondicional y víctima principal del extremismo ideológico.

Retomando la introducción de esta reseña, América X es una película altamente recomendable. No sólo porque se trata de una propuesta cinematógráfica interesante, que puede verse más de una vez, sino porque conforma una especie de alerta histórica y social que, por el bien de todos nosotros, no conviene ignorar.

Tesis

Sábado, Febrero 5th, 2005

Tesis

País: España
Año: 1996
Título internacional: Thesis
Guión: Alejandro Amenábar y Mateo Gil
Director: Alejandro Amenábar
Actores: Ana Torrent, Fele Martínez, Eduardo Noriega, Xabier Elorriaga, Miguel Picazo, Nieves Herranz, Rosa Campillo, Francisco Hernández, Rosa Ávila.

Aprovechando el estreno de Mar adentro, bien vale la pena repasar trabajos anteriores del exitoso Alejandro Amenábar. Como no podía ser de otra manera, la TV nos da una mano en ese sentido, y el canal de cable I-Sat se encarga de proyectar el thriller Tesis. ¿La cita? El próximo lunes 7 (pasado mañana, bah) a las 20:55 horas.

Eduardo Noriega

Antes de que todos hablaran de los videos snuff (aquellas filmaciones caseras que graban violaciones y/o asesinatos reales en vivo y en directo), el director chileno nacionalizado español se atrevió a rodar este largometraje con justas dosis de suspenso, erotismo y violencia. En él, deslumbra Eduardo Noriega en su papel de estudiante universitario inteligente, seductor y capaz de lo inimaginable. Tampoco se quedan atrás sus coprotagonistas Ana Torrent y Fele Martínez (que el año pasado cobró fama en La mala educación de Pedro Almodóvar).

Tesis sugiere más de lo que muestra. El juego de apariencias, de sombras, de cámaras (aquí la filmación principal -la de Amenábar- se compone con las filmaciones de los personajes) es lo que la convierte en una película atrapante desde el principio. De hecho, la tensión y el factor sorpresa no ceden y, si bien a partir de cierto momento es posible adivinar el desenlace, uno se siente atornillado a la butaca -o al sillón de turno- hasta el final.

Ana Torrent y Fele Martínez Las apariencias engañan...

Sin dudas, este largometraje significó un excelente punto de partida para la trayectoria de quien luego se luciera con Abre los ojos (argumento original cuya remake, titulada Vanilla sky, fue producida por Tom Cruise), La lengua de las mariposas (entrañable historia protagonizada por Fernando Fernán Gómez), Los otros (enigmática producción con Nicole Kidman), y la reciente Mar adentro. Por eso, por favor… Si les gusta el buen cine, no dejen de verla.

Los sospechosos de siempre

Miércoles, Enero 26th, 2005

Los sospechosos de siempre

País: Estados Unidos, Alemania
Año: 1995
Título internacional: The usual suspects
Guión: Christopher McQuarrie
Director: Bryan Singer
Actores: Gabriel Byrne, Kevin Spacey, Stephen Baldwin, Benicio Del Toro, Kevin Pollack, Chazz Palminteri.
Sitio oficial

Kevin Spacey

Típica reunión entre amigos. Se habla de cine. Se citan películas “buenísssssssimas”. En ese momento, siempre hay alquien que menciona Los sospechosos de siempre. Ante la evocación, todos los allí presentes corean un “exceleeeeeente” unánime… Todos, menos yo que, tímidamente, me permito confesar un “no la vi”. Y, por más que después me justifique con un “me la perdí”, “se me pasó”, “nunca me acuerdo de alquilarla”, las miradas desaprobatorias son inevitables y se hacen carne en mi avergonzado espíritu cinéfilo.

Pues bien, señoras y señores… ¡Por fin se hizo justicia! Ahora, puedo desenmascarme, saltar a la luz, entrar a escena, presentarme a cualquier reunión y, en el momento justo, vociferar un “¡siiiiiiiiiiiiiiiiiiií! ¡Yo también la vi!”…

¡Ja! Me siento realizada. :D

Dejando la euforia de lado, debo admitir que enganché el film por casualidad. Sucedió el martes 18 a la tarde. Estaba haciendo un zapping distraído cuando, de repente, vi el anuncio de Cinecanal: “a continuación, Los sospechosos de siempre“. No lo pensé ni un segundo: bajé las persianas de la habitación, me apoltroné en el sillón, y me dispuse a mirar el tan aclamado largometraje.

No sé muy bien porqué pero, en general, cuando alguien nos habla tan pero tan bien de algo -una película, un libro, un lugar, una persona- y después tenemos la posibilidad de conocerlo directamente, sentimos cierto desencanto. Es decir… A nosotros también nos gusta, sí, pero no creemos que sea para tanto.

Gabriel Byrne, Kevin Pollak, Stephen Baldwin, Kevin Spacey Gabriel Byrne, Kevin Spacey

En honor a la verdad, eso mismo me pasó con este postergado encuentro. Sin dudas, Los sospechosos de siempre me pareció una propuesta interesante, con una buena dosis de suspenso, con un final ingenioso y con actuaciones acordes (aprovecho para relativizar la severidad de mi comentario sobre Kevin Spacey en la reseña de La vida de David Gale).

Sin embargo, después de tantas reuniones, después de tantas alabanzas, había imaginado una producción que me deslumbrara, que me diera vuelta la cabeza, que me dejara knock out. Y lamentablemente no fue así.

De todos modos, nobleza obliga: se trata de una buena película, que vale la pena. Por eso, a sus fanáticos y a aquéllos que todavía no la vieron (¿cómo puede ser?), les aviso que Cinecanal vuelve a proyectarla el lunes 31 de enero, a las 18.05 horas.

Hitler

Viernes, Enero 14th, 2005

Hitler

País: Estados Unidos, Canadá
Año: 2003
Título internacional: Hitler: the rise of evil
Guión: John Pielmeier y Ross Parker
Director: Christian Duguay
Actores: Robert Carlyle, Peter O’Toole, Stockard Channing, Jena Malone, Julianna Margulies, Matthew Modine

Robert Carlyle

Artista plástico frustrado, cabo raso durante la Primera Guerra Mundial, furibundo orador, autor del libro Mein Kampf, fundador del nazismo, dictador del Tercer Reich, ideólogo de la tristemente célebre “solución final”, coprotagonista de la Segunda Guerra Mundial… Éstas son algunas de las facetas del infame Adolf Hitler, cuya vida y obra aparecen resumidas en Hitler, miniserie para TV que el canal Hallmark proyectará el próximo viernes 21 de enero a las 22 horas, y que todo fanático de la historia debe ver.

Sin dudas, el gran logro de los guionistas John Pielmeier y Ross Parker consiste en mostrar distintas aristas del “Führer”. Así, es posible percibir al líder detrás del tirano, al individuo detrás de la barbarie, en suma, al hombre que -además de desequilibrado- fue el producto de un contexto sociopolítico particular.

Esto no significa, como insinuaron algunos críticos, que la película “humanice al monstruo”, ni que lo libere o absuelva de su condición de criminal. Al contrario, Hitler permite comprender el grado de locura personal y generalizada que encendió la maquinaria nazi hasta convertirla en un sanguinario aparato de destrucción y muerte. Entonces, así como exhibe la creciente insania de un megalómano resentido y obsesionado por la pureza de la raza aria, también describe los mecanismos de una sociedad igualmente enferma, dispuesta a admitir e incluso a fomentar el odio, la venganza, la discriminación, la exclusión y el genocidio.

Robert CarlylePeter Stormare

Para interpretar al dictador, nadie mejor que el camaleónico Robert Carlyle, reconocido por sus excelentes trabajos en Trainspotting, Actos privados, La canción de Carla, Todo o nada, entre otros largometrajes exitosos. Evidentemente, el actor escocés estudió muy bien cada discurso y cada gesto del “Führer”, ya que lo imita a la perfección. Por otra parte, su contextura física y un innegable trabajo de vestuario y maquillaje lo ayudan a, directamente, “ser” Hitler.

Asimismo se lucen Peter O’Toole, que encarna al senil canciller alemán von Hindenburg, y el resto de los actores, encargados de representar a personajes ficticios y a personas que lamentablemente existieron: Joseph Goebbels, Hermann Goering, Rudolf Hess, Eva Braun. Por lo demás, la reconstrucción de época es impecable, prueba de un serio trabajo de documentación y de un notable esfuerzo escenográfico.

En general, los films históricos pecan por solemnes, dogmáticos, lentos, aburridos… Alejado de este patrón, Hitler es una verdadera excepción, una joyita, una muestra de que la combinación entre historia y buen cine es posible, y muy recomendable.