El código Da Vinci
Domingo, 11 Junio 2006 por Lara Croft
País: Estados Unidos
Año: 2006
Título internacional: The Da Vinci Code
Guión: Akiva Goldsman, basado en la novela de Dan Brown
Director: Ron Howard
Actores: Tom Hanks, Audrey Tautou, Ian McKellen, Jean Reno, Paul Bettany, Alfred Molina, Jürgen Prochnow, Jean-Yves Berteloot, Etienne Chicot, Jean-Pierre Marielle, Marie-Françoise Audollent, Rita Davies, Francesco Carnelutti, Seth Gabel, Shane Zaza.
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Crítica enviada por nuestro lector Painé.
El Código Da Vinci (Da Vinci Code) (Ron Howard). ¡Guau! ¡La película de la polémica! ¿Qué polémica? La verdad sólo podría haber polémica con ésos pocos que han visto aquí una obra maestra, cuando está muy lejos de serlo.
Primero, debo decir que al amigo con quien fui a verla (que es muy religioso) le pareció ofensiva. Según él la idea que parte de una iglesia formada por una confabulación para ocultar que el verdadero mensaje de Jesús no está en Pedro y los demás apóstoles sino en María Magdalena es, repito, ofensiva: no se puede andar diciendo a los cuatro vientos y sin fundamentos sólidos que la historia de la iglesia no es como la contaron.
A mí no me pareció ofensiva, claro que yo no soy religioso. Más bien me pareció una trama sofisticada pero válida, llena de significados y códigos que se demoran demasiado en explicar, y demasiado larga y complicada para hacer realmente una buena película entretenida de acción y suspenso.
En las comedias y principalmente en las películas de terror una parte importante de sus argumentos suele ser que “las cosas nunca son como parecen”. Por lo tanto para mí es perfectamente normal que, con base real o total imaginación, me digan en una película que la historia es distinta que como la cuentan.
Sin ir más lejos, en una película tan menor como ésta llamada Estigma (Stigma) también hay una “revelación” sobre la historia de la iglesia y nadie la llama polémica. Recuerdo un capítulo de la serie Monstruos en el cual el protagonista descubre que el cáncer es provocado por los huevitos parásitos de un monstruo invisible, y estoy seguro de que no causó polémica ni entre los enfermos de cáncer ni entre los médicos e investigadores que hayan visto el episodio.
¿Porqué la iglesia se ofende tanto por estas tramas? Supongo que se creen tan importantes e inmutables que se fue el sentido del humor.
Otra característica es que, a pesar de que muestren grandes pinturas del renacimiento y cuadros de Leonardo en particular, la película es muy fea.
La semana pasada vi en DVD La Residencia (Narciso Ibáñez Serrador), una obra maestra que aprovecha todo el ancho de pantalla para producir imágenes de singular belleza. Cada fotograma está trabajado con una cuidada iluminación y disposición de los personajes para que, al mismo tiempo que se desarrolla la espeluznante trama, se vean imágenes que tienen valor por sí mismas y dicen muchas cosas que la trama no puede decir.
En El Código Da Vinci todo es feo, parece filmado a las apuradas con las mismas características que cualquier superproducción (perdón por el arcaísmo, ahora se dice Mainstream o Blockbuster) de Hollywood y está toda contada linealmente y sobreexplicada. Incluso dos grandes actores como Tom Hanks y Sir Ian McKellen están desaprovechados.
Principalmente Tom Hanks, que es muy bueno para hacer de personas comunes y corrientes pero jamás encaja cuando le toca hacer de genio. A la chica (Audrey Tatou) no la he visto actuar antes, y aquí no parece ser una buena actriz. El único que me gustó es el actor que hace de Silas.
Al final creo que escribí más sobre la película menos importante. ¿Estaré equivocado? ¿La publicidad me convenció subconscientemente de que la película es importante y debía escribir mucho sobre ella? Realmente estoy seguro de que no; sólo escribí mucho para señalar sus múltiples errores y deficiencias.
Creo que en unas pocas semanas la habré olvidado casi por completo.
Painé
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