Anticipando los Oscars
Lunes, Enero 23rd, 2006
Parece ser que el slogan de este año será “Soy gay y quiero mi Oscar”, o al menos mi personaje lo es.
Sucedió hace más de una década con nominaciones a grandes actores interpretando personajes con dispacidades como Dustin Hoffman en Rain man, Daniel Day Lewis en Mi pie izquierdo, o Robert De Niro en Despertares, luego fue el turno de premiar a Hillary Swank en Los muchachos no lloran y a Charlize Theron en Monster (que ambos personajes fueran transexuales o lesbianas es más bien anecdótico, lo importante era la transformación física).
Ahora es el turno entonces de personajes homosexuales, en Secreto en la montaña dos cowboys se enamoran, aunque podrían no ser cowboys sino cualquier tipo rudo en cualquier lugar en donde la homosexualidad suene “descabellado”, en Capote bueno, es conocida la historia de Truman y en Transmerica vemos a un hombre a punto de operarse para convertirse en mujer ir en busca del hijo que acaba de enterarse que tiene.
En fin, es el pequeño aporte de Hollywood y la Academia en reconocimiento de las minorías sexuales, ¿no?. Claro, se avecina un cambio en las historias y sobre todo en la forma de contarlas del cine norteamericano. Más apropiado es decir que es la forma de darles un poco de atención a ciertas minorías cada un determinado período de tiempo y que se dejen de joder. Harán unos cuantos millones de dólares, levantarán la alicaída escritura hollywoodense con alguna historia original haciendo que la cantidad de remakes, segundas y terceras partes pasen desapercibidas y de paso ponen distancia con el conservadorismo gobernante (?).
Será que el 2005/06 es la época y luego volveremos a los thrillers políticos, grandes historias de amor, de guerra o lo que sea que se ponga de moda.

Por último: todos los años durante la ceremonia no dejan de remarcar la cantidad de hogares alrededor del mundo que reciben la transmisión, aunque está claro que éste es un evento del cine norteamericano podrían ser un poco más consecuentes con su discurso y si tan importantes somos los millones que los sintonizamos: ¿Podrían contratar de presentador a alguien que al menos sepamos quién es?.
Televisión por cable, zapping, entrevistas, alguna vez hemos visto a Jon Stewart, al menos su rostro nos suena familiar y conocemos su leyenda de tipo “gracioso”, así como también su posición Anti-Bush pero como yo no vivo en Beverly Hills, desde el sur del mundo no me queda otra que preguntar: ¿Y?.




















