
País: Estados Unidos
Año: 2005
Título internacional: Cinderella man
Guión: Cliff Hollingsworth
Director: Ron Howard
Actores: Russell Crowe, Renée Zellweger, Paul Giamatti, Craig Bierko, Paddy Considine, Bruce McGill, David Huband, Connor Price, Ariel Waller, Patrick Louis, Rosemarie DeWitt, Linda Kash, Nicholas Campbell, Gene Pyrz, Chuck Shamata.
Sitio oficial
Actor famoso (medio rebelde y pendenciero) + actriz que viene ascendiendo (ganó un Oscar que parece haberle cortado el aliento) + director bien aceitado dentro de la maquinaria hollywoodense = ¿Dónde es la entrega de los Oscars?
Desconozco si alguno de ellos tendrá esa suerte, si la tienen quedará demostrado el gran fiasco (hasta parece trampita de película justamente) y poco criterio de la Academia.
Detrás del enorme cartel que dice “Silencio, estamos filmando una gran superproducción” asoma su cabeza Paul Giamatti, que a esta altura ya no nos tiene que demostrar nada.

Cameron Crowe es Jim Braddock un boxeador muy famoso en Estados Unidos en la época de la gran depresión (debo declarar mi admiración por la habilidad que tienen en inyectarnos historias y gente que tan poco tienen que ver con nosotros), Renée Zellweger es su abnegada esposa, devota madre de tres niños y Paul Giamatti su representante.
Como se ha venido comprobando en la mayoría de los últimos biopics, todos son buenos tipos, tienen un humor y optimismo envidiables y son el ejemplo a seguir por su comunidad (aclaro que no tengo idea de quién es Jim Braddock y la curiosidad no me da para averiguarlo).
No crean que todo es tan malo, es que estoy enojada conmigo por haber alquilado El luchador y exorcizo mediante estas líneas.
Cuando digo que no todo es tan malo me estoy refiriendo a su producción, a que como en toda película de boxeo la magia está puesta en la luz y la fotografía, y sobre todo la edición que en este caso es excepcional.
También es recomendable para comprobar lo que logra hacerse cuando la maquinaria se pone en marcha y todo fluye ordenando el caos: la música, el vestuario y la puesta en escena.
Por lo demás, no vale la pena, a no ser que les guste el estado en el que me encuentro y quieran estar tan enojados.

Perdón Paul Giamatti